Nos convertimos en emprendedoras para trabajar con libertad de lo que nos gusta hacer y muchas veces medir métricas y cumplimentar excels no es nuestra tarea ideal… Sin embargo, es clave para no ir a ciegas y para dejar de sentir esa horrible frustración que genera no parar de hacer cosas y que los resultados no lleguen. O que sí lleguen, pero en modo agotamiento.
La buena noticia es que medir las métricas claves para tu negocio es más fácil y liviano de lo que piensas. No tiene por qué ser complicado, para nada.
Porque no estamos hablando de medir todo lo medible ni de tener que buscar datos complejos. Al contrario. Si ya me conoces un poquito, sabes que soy fan del minimalismo y de los negocios en equilibrio. De salir del modelo del “hacer sin parar” y en cambio hacer con sentido. Por eso te propongo medir solo aquello que realmente importa. Para poder simplificar y priorizar con criterio.
Por qué medir es clave si quieres tener un negocio rentable y disfrutable
Porque lo que no se mide… se adivina.
Y adivinar todo el tiempo cansa, te hace ir en zig zag, te confunde.
En cambio, cuando mides lo que importa:
– Sabes qué acciones te están trayendo resultados reales.
– Identificas qué cosas puedes dejar de hacer (y recuperar tiempo).
– Tomas decisiones con más claridad, con información en la mano y no desde el miedo o la duda.
No se trata de controlar todo, pero sí de tomarle el pulso a tu negocio.
Qué métricas mirar para no marearte
Hay un millón de cosas que podrías ponerte a medir en un negocio, es fácil marearse. Pero no queremos medirlas todas.
Queremos solo algunas métricas clave, las que nos den información útil como para tener una “radiografía” del negocio cada mes para poder tomar acción con intención.
Cada negocio es un mundo y las métricas relevantes varían en función de tu modelo de negocio, los canales de comunicación que usas, tu proceso de ventas…
Aunque, tengas el tipo de negocio que tengas, te recomiendo darle seguimiento a tres tipos de datos:
– Económicos: para saber de verdad cuánto estás ganando con el negocio, qué gastos puedes optimizar, de dónde te está viniendo la facturación.
– Audiencia: para saber cuánta gente nueva estás trayendo a tu mundo, qué canal te funciona mejor y dónde vale la pena centrar tus esfuerzos de visibilidad.
– Clientes: para saber cómo está funcionando tu sistema de ventas, cuántos leads estás generando, cuántos clientes finalmente te compran, cuántos logras fidelizar y dónde tienes que actuar para mejorar esos números.
Insisto, no se trata de medir mil cosas, no tenemos un departamento de Data ni queremos ser analistas de datos… pero sí las CEOs de nuestro propio negocio.
Como sugerencia, a la hora de escoger métricas a medir pregúntate qué te van a contar, por qué son importantes. Por ejemplo, en el caso de la audiencia, yo mido interacciones y que los usuarios lleguen a mis recursos, mas que número de seguidores por ejemplo.
Qué pasará si empiezas a prestarle atención a tus métricas
Te puede pasar que te empieces a dar cuenta de cosas como:
– “Este mes publiqué menos, pero facturé más porque las ventas me están viniendo de xxxx”.
– “Cada vez que mando este tipo de emails, me llegan peticiones”.
– “En realidad ese servicio que me parecía tan buena idea no está siendo tan rentable”
La gracia no es medir, es lo que te dicen los números cuando empiezas a mirarlos y a reflexionar con ellos.
Porque con lo que te muestren vas a poder ajustar lo que sea necesario, decidir con más seguridad, simplificar y tomar acción con más intención.
Espero de corazón que este post te inspire y te sirva para seguir avanzando con tu negocio.
¡Nos leemos pronto!
Sil
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