Diciembre es un mes que suele llegar cargado de estrés, cierres, prisas… En medio de toda esa vorágine, organizar una Vision Board Party es una invitación a frenar, a dejar de llevarte por la inercia y las exigencias del calendario y dedicarte un ratito para ti, para mirar hacia adentro, valorar lo vivido en el año que estás cerrando y definir lo que de verdad quieres crear durante el nuevo año que está a punto de comenzar.
Con esta intención nació la Vision Board Party que organizamos el pasado 13 de Diciembre en el marco de Oasis, una serie de eventos presenciales y en clave slow que lancé a principios de 2025.
Para ponerte en contexto, Oasis es una iniciativa con la que busco justamente eso, invitar a los asistentes a regalarse tiempo de calidad y compartir experiencias que les enseñen algo nuevo y les generen inspiración, (des)conexión, disfrute. La intención no es solo crear eventos bonitos, sino mas bien experiencias que además dejen huella. Si te apetece conocer más sobre Oasis, en este enlace tienes más información.
El tema es que cuando empecé a diseñar el último encuentro del año, tuve claro que no quería que fuera simplemente un taller más de Navidad. Quería convertirlo en una oportunidad para mirar el año vivido con agradecimiento y empezar a imaginar el próximo desde una perspectiva consciente y muy, muy intencional.
De ahí que me surgiera la idea de montar una Vision Board Party, un evento en el que tuve la suerte de contar con la colaboración de Sofía Melado, Life Coach especializada en la gestión de emociones, para que nos guiara durante la dinámica y nos ayudara a explorar todo el potencial que tiene un tablero de visión.
El resultado y los comentarios después del evento fueron tan bonitos y tan positivos que quiero compartirte aquí en el blog cómo organizar tu propia Vision Board Party, ya sea para ti, para tu grupo de amigas o como experiencia dentro de tu negocio si este tipo de eventos te encaja.
¿Qué es una Vision Board Party (y qué no es)?
Empiezo por contarte qué es realmente una Vision Board Party y aclarar que no se trata solo de reunirte para recortar imágenes y pegarlas en un tablero. En realidad, es una experiencia que puede tocar mucho la fibra (es lo que pasó en nuestro encuentro), porque dependiendo de cómo se guíe la dinámica, puede movilizar emociones profundas y ayudarte a ganar mucha claridad acerca de tus próximos pasos. Por eso me parece un ejercicio muy potente para hacer cada año y hasta te diría clave, tanto a nivel estratégico como emocional.
Concretamente, es un ejercicio que nos ayuda a:
Cerrar el año con agradecimiento, identificando aprendizajes valiosos
Identificar para qué ya no queremos estar disponibles al año siguiente (y para qué si)
Visualizar metas desde el cuerpo y no solo desde la cabeza
Definir prioridades y marcar un rumbo claro (y tomar decisiones en consecuencia)
Generar conexión (con nosotras mismas y con el grupo)
Planteando el evento desde esta perspectiva, el vision board que resulta no es una simple lista de deseos, sino mas bien una brújula muy potente. Un tablero que no solo refleja nuestras metas, sino cómo queremos vivir nuestro negocio y nuestra vida el año próximo.
¿Cuándo es el mejor momento para organizar una Vision Board Party?
En realidad, puedes crear un vision board en cualquier momento, es una herramienta que no está ligada a fechas ni tiene un plazo de tiempo establecido.
Sin embargo, a mi Diciembre o Enero me parecen un momento perfecto para organizar un evento con esta temática porque son meses en los que de por sí estamos más predispuestas a reflexionar, analizar, redefinir, planificar…
Por eso decidí aprovechar esta época del año para organizar nuestra Vision Board Party y, si te gusta la idea, te animo a hacerla tu también.
Cómo diseñamos la experiencia
Para que las asistentes entren en el mood Oasis, unos días antes del evento en el email de recordatorio, siempre me gusta compartirles una frase o una consigna para que vengan al encuentro animadas con la temática. En este caso, la consigna era ponerle una intención al taller y que definieran qué querían llevarse de esta Vision Board Party.
Ya el día del evento, para que la experiencia fluyera de la mejor manera posible, organizamos una mesa amplia en una sala con vistas preciosas y muchísima luz natural, en el Hotel Horizonte, colaborador habitual de Oasis.
En la mesa, además de un pequeño detallito para cada asistente y todos los materiales del evento, ubicamos también un workbook para cada una. Un pequeño cuaderno de ejercicios con las preguntas que Sofía, nuestra coach para ese día, me propuso para guiar la dinámica.
Hicimos el encuentro un sábado por la mañana, así que el Hotel preparó un zumo navideño como welcome drink y servimos un desayuno self service con los productos gourmet de El Paladar, empresa que también es partner de Oasis.
Después de las presentaciones y agradecimientos, comenzamos con el taller y Sofía nos guió para reflexionar sobre el año vivido y cerrarlo a consciencia. Después, llegó el momento de pensar en el próximo año. Para eso, Sofía nos preparó una visualización guiada y las preguntas del workbook nos ayudaron a bajar esa visualización a emociones, frases y deseos concretos.
Con la visión clara, dimos comienzo a la fase creativa del taller en la que cada participante empezó a darle forma a su tablero, plasmando de una forma visual todos esos deseos, metas e intenciones para el nuevo año que habían surgido en los ejercicios anteriores.
Fue un taller precioso en el que yo personalmente disfruté viendo las caras de concentración, de implicación, los silencios necesarios y toda esa energía compartida que se creó en el ambiente.
Por qué creo tanto en este tipo de eventos
Estoy convencida de que los eventos pueden ser herramientas de transformación, no solo celebraciones puntuales. Creo que, como emprendedoras y planners, tenemos una oportunidad preciosa en nuestras manos, de generar legado e impacto positivo en nuestra comunidad, en nuestro entorno. Y lo vivo francamente como todo un privilegio.
De ahí que crea tanto en la importancia de crear eventos que no solo cuiden la estética sino también la intención, la narrativa, los resultados. Eventos que sean experiencias que puedan provocar una pequeña transformación en quienes asisten. Por pequeña que sea, es parte de nuestra contribución. ¿Lo ves así tú también?
Cuando finalizó este Oasis pasó algo muy bonito y es que una de las participantes me comentó que le había gustado tanto la experiencia que quería compartirla con sus amigas y les iba a proponer volver a hacerla juntas. ¡Fue el mejor feedback posible! Porque justamente creo que de eso se trata, de generar un “efecto dominó” en positivo y que los eventos que organizamos trasciendan de alguna manera al día en que se celebran.
Ojalá esta experiencia te inspire, bien para crear tu propio Vision Board o generar tu propia experiencia, y sigamos creando ese efecto dominó.
¡Aprovecho para desearte un comienzo de año espectacular!
Un abrazo fuerte y hasta el próximo post,
Silvana
The Coffee Break
Una pausa para compartir, de emprendedora a emprendedora, experiencias y reflexiones para liderar con propósito nuestros negocios.